Cómo criar hormigas en casa paso a paso: de la reina recién fecundada en su tubo de ensayo a su primer formicario, y lo que necesitas en cada fase
Escrito según nuestra metodología.

Respuesta rápida
Para criar hormigas en casa necesitas una reina fecundada de una especie autóctona (Messor barbarus y Lasius niger son las más sencillas) y un tubo de ensayo con agua y algodón donde fundará la colonia a oscuras. Las primeras obreras tardan de 4 a 8 semanas; el formicario llega después, con 20 a 40 obreras.
Criar hormigas en casa no empieza en una tienda, empieza con una reina. Todo lo demás (el tubo de ensayo, el formicario, la comida, el calor) solo sirve para que esa reina saque adelante a sus primeras hijas y la colonia crezca sin sobresaltos. Esta guía recorre el proceso completo en el orden real en que ocurre, con lo que necesitas comprar en cada fase justo donde lo vas a necesitar, y con los errores que matan más colonias de principiante que cualquier otra cosa.
Si solo te quedas con una idea, que sea esta: una colonia joven necesita, sobre todo, que no la molesten. La mayoría de las reinas que fracasan en su primer año no mueren de hambre ni de frío, sino de exceso de atención.
Qué necesitas saber antes de empezar
Una colonia de hormigas no es un terrario decorativo que se monta en una tarde. Es un proyecto de años: una reina de una especie común puede vivir más de una década, y el récord documentado lo tiene una reina de Lasius niger que vivió casi 29 años en cautividad, un caso que recoge el estudio sobre longevidad en hormigas de Keller y Genoud publicado en Nature en 1997. Durante los primeros meses verás muy poco: una reina quieta, un montón de huevos y, con suerte, unas pocas obreras diminutas.
Lo bueno es que el material de inicio es barato y cabe en un cajón. Para el primer año te basta con:
- Una reina fecundada de una especie autóctona.
- Tubos de ensayo, agua y algodón para la fundación.
- Algo para medir y, si hace falta, subir la temperatura.
- Comida en miniatura: azúcar y proteína, más semillas si la especie es granívora.
- Una barrera antifugas para cuando la colonia empiece a salir.
- Un primer formicario pequeño cuando haya entre 20 y 40 obreras.
El orden importa. Comprar un formicario grande antes de tener reina es el error de compra más común del hobby: la colonia no lo va a usar hasta dentro de muchos meses, y un nido demasiado grande para una colonia pequeña acumula moho en las cámaras vacías.
Términos que debes conocer antes de empezar
El hobby tiene su propia jerga. Estos son los términos que vas a encontrar en esta guía y en cualquier foro:
- Reina fecundada: hembra que se ha apareado en el vuelo nupcial y guarda el esperma para toda su vida. Se reconoce porque se arranca las alas después de aparearse.
- Vuelo nupcial: el día en que machos y reinas con alas salen a la vez de sus nidos para aparearse en el aire. Cada especie tiene su época del año y su hora.
- Fundación claustral: la reina se encierra en una cámara y cría a sus primeras obreras sin comer nada, solo con las reservas de su cuerpo. Todas las especies de esta guía fundan así.
- Fundación semiclaustral: la reina necesita salir a buscar comida mientras cría. Es más difícil en casa y no la recomendamos para empezar.
- Nanítica: cada una de las primeras obreras de la colonia. Son más pequeñas de lo normal porque la reina las crió con reservas limitadas, pero en Lasius niger viven más que las obreras que nacen después, según un estudio de 2016 en Experimental Gerontology.
- Cría: el conjunto de huevos, larvas y pupas.
- Formicario: el nido artificial donde vive la colonia (acrílico, yeso, hormigón celular tipo Ytong, arena).
- Zona de forrajeo: el espacio abierto conectado al nido donde las obreras salen a buscar comida y tiran los restos.
- Diapausa o hibernación: el reposo invernal. La colonia reduce su actividad y la reina deja de poner.
- Especie granívora: la que se alimenta sobre todo de semillas, como las Messor.
Qué especie elegir para tu primera colonia
La especie decide todo lo demás: a qué temperatura tienes que tener el tubo, qué comen, cuánto crecen y si necesitan invierno. Para empezar en España, la elección razonable está entre cuatro especies autóctonas y comunes, todas de fundación claustral. Esta tabla las compara con los datos de cría de las fichas de aficionados y, donde existen, de estudios científicos (las fuentes de cada cifra están en el texto y al final de la guía):
| Especie | Dónde la encuentras | Dieta principal | Temperatura de cría | Invierno | Ritmo de crecimiento | Dificultad |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Messor barbarus | Península Ibérica, campos y caminos soleados | Semillas, algo de insecto | 21-28 ºC | Suave, 10-15 ºC de diciembre a febrero | Rápido con calor | Baja |
| Lasius niger | Casi toda Europa, jardines y ciudades | Azúcar e insectos | 20-27 ºC | Frío, entre 5 y 8 ºC de octubre a marzo | Medio | Muy baja |
| Pheidole pallidula | Zonas cálidas mediterráneas | Insectos y azúcar | Templada o cálida | Recomendable a partir del segundo año | Rápido | Baja |
| Camponotus cruentatus | Mediterráneo, zonas secas y soleadas | Azúcar e insectos | 21-25 ºC | Sí, en torno a 15 ºC de noviembre a marzo | Lento al principio | Media |
Messor barbarus: la especie de iniciación más común en España
Es la hormiga granívora que ves arrastrando semillas por los caminos en otoño. Sus obreras tienen tamaños muy distintos dentro de la misma colonia, y cada tamaño hace un trabajo: según un estudio con colonias de Messor barbarus en Behavioural Processes, las medianas son las recolectoras principales y las que marcan los caminos, mientras que las grandes, de cabeza enorme, se ocupan de las semillas más grandes. Es muy vistosa, crece rápido si le das calor y su dieta a base de semillas es la más cómoda de mantener, porque las semillas no se pudren como un insecto. Su principal exigencia es la temperatura: las fichas de cría recomiendan entre 21 y 28 ºC según la ficha (MessorCast y BRUMA Ants dan 21-26 ºC; AntMeUp, 24-28 ºC), y en la parte baja de ese rango la cría avanza mucho más despacio.
Lasius niger: la más tolerante
La hormiga negra de jardín es probablemente la especie más indulgente con los errores de principiante. Tolera la temperatura normal de una vivienda (las fichas de cría como la de AntKeepers dan 20-27 ºC), come casi de todo y funda sin problemas. A cambio, sus obreras son pequeñas y oscuras (menos espectaculares de observar) y necesita un invierno frío de verdad para mantenerse sana a largo plazo, lo que en la práctica significa buscarle un sitio fresco o una nevera de vinos.
Pheidole pallidula y Camponotus cruentatus: las segundas opciones
Pheidole pallidula tiene soldados de cabeza enorme y crece deprisa, pero sus obreras son tan pequeñas que se cuelan por cualquier rendija: exige una barrera antifugas impecable desde el primer día. Camponotus cruentatus es grande y espectacular, pero su primera cría tarda de 8 a 12 semanas según la ficha de AntsDavey, y la colonia pasa meses con muy pocas obreras, lo que pone a prueba la paciencia de cualquiera. Las dos son buenas segundas colonias, no las mejores primeras.
Especies que no puedes tener en España
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Normativa y especies exóticas: qué dice la ley →La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad prohíbe en su artículo 64 la posesión, el transporte y el comercio de las especies incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, que regula el Real Decreto 630/2013. En ese catálogo hay ocho hormigas:
- Linepithema humile (hormiga argentina).
- Lasius neglectus (hormiga invasora de jardines).
- Solenopsis invicta (hormiga roja de fuego).
- Monomorium destructor (hormiga de Singapur).
- Monomorium pharaonis (hormiga faraón).
- Nylanderia jaegerskioeldi.
- Paratrechina longicornis (hormiga loca).
- Tapinoma melanocephalum (hormiga fantasma).
Más allá del catálogo, la regla práctica es sencilla: no compres especies exóticas (tropicales, asiáticas o americanas que se venden por internet) y nunca sueltes en el campo una colonia criada en casa, sea de la especie que sea. Las invasiones de hormigas empiezan exactamente así.
Cómo conseguir una reina
Hay dos caminos: recoger una reina recién fecundada después de un vuelo nupcial, o comprar una colonia autóctona que ya incluya reina. El primero es el más habitual en el hobby y el que te permite ver la colonia desde el primer huevo. El segundo te ahorra la fundación, que es la fase con más bajas.
Cuándo salen las reinas: el calendario de vuelos nupciales
Cada especie vuela en una época y a una hora concretas, normalmente después de lluvia y con calor. Esta tabla resume los vuelos registrados por aficionados en AntFlights, la base de datos pública de vuelos nupciales:
| Especie | Meses con vuelos registrados | Pico | Hora del día | Qué los desencadena |
|---|---|---|---|---|
| Messor barbarus | Septiembre a enero | Octubre | Mediodía y primera tarde (11 a 17 h) | Las primeras lluvias fuertes del otoño seguidas de calor |
| Lasius niger | Junio a agosto | Julio | Tarde (14 a 21 h) | Días calurosos y húmedos, a menudo tras una tormenta |
| Pheidole pallidula | Mayo a septiembre | Junio | Noche (20 a 23 h) | Noches cálidas; las reinas acuden a las farolas |
| Camponotus cruentatus | Junio y julio | Junio | Noche | Noches cálidas de principio de verano |
En el caso de Messor barbarus hay un estudio ibérico de referencia: Gómez y Abril analizaron en Myrmecological News 123 vuelos observados entre 2003 y 2009, con la ayuda de aficionados formados en el foro Lamarabunta. El 93 % de los vuelos ocurrieron en septiembre y octubre, todos después de un episodio de lluvia, y el día con más vuelos llegó dos o tres días después del frente, cuando ya había dejado de llover y hacía buen tiempo. En la práctica: si a finales de septiembre u octubre cae una buena lluvia, sal a mirar al mediodía por caminos de tierra y descampados durante los días siguientes, sobre todo el segundo y el tercero.
Cómo reconocer una reina fecundada
Una reina es mucho más grande que una obrera, con un tórax abultado donde estaban los músculos de las alas. Las señales de que está fecundada y lista para fundar son:
- No tiene alas, o se las está arrancando. Una reina con alas todavía no se ha apareado.
- Camina sola y deprisa, buscando dónde excavar, a menudo junto a piedras o grietas.
- Aparece el mismo día del vuelo o el siguiente, cerca de donde has visto los enjambres.
Recógela con cuidado (un bote pequeño y una hoja sirven), sin apretarla, y llévala a casa el mismo día. Coge solo lo que vas a cuidar: una o dos reinas de la misma especie para empezar, nunca decenas. Evita hacerlo en espacios naturales protegidos, donde la recogida de fauna está regulada, y en fincas privadas sin permiso.
Comprar una colonia con reina en lugar de capturarla
Anthouse kit hormiguero de arena en T mini con colonia (reina, obreras y cría)
Kit con hormiguero de arena, caja de forrajeo y una colonia con reina, obreras y cría. Pregunta la especie al vendedor antes de comprar.
Si no quieres esperar a los vuelos, o vives en una zona donde no los ves, la alternativa es comprar una colonia pequeña de una especie autóctona con la reina incluida. Hay tiendas españolas especializadas que venden en Amazon kits con el hormiguero y la colonia ya formada. Antes de comprar, comprueba tres cosas:
- Que la ficha diga expresamente que incluye reina, no solo “obreras” o “20-30 hormigas”. Una colonia sin reina se extingue.
- Qué especie es. Si la ficha no lo dice, pregúntalo al vendedor antes de pagar, y descarta cualquier especie exótica.
- Cuándo te llega. Un envío de hormigas vivas sufre con el calor y el frío extremos. Las reseñas de compradores de estos kits recogen casos de colonias que llegan en mal estado o de reinas que mueren en las primeras semanas; pide el envío en una época templada y revisa el paquete nada más recibirlo.
Este kit de Anthouse, una tienda española nacida del foro Lamarabunta, incluye el hormiguero de arena con su caja de forrajeo y una colonia con reina, obreras, huevos y larvas. Su ficha lo declara compatible con especies como Messor, Lasius y Formica, pero no dice cuál envía: pregúntalo antes.
Paso 1: prepara el tubo de ensayo de fundación
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Tubos de ensayo y conexiones para hormigueros →El tubo de ensayo es el nido de fundación estándar del hobby, y hay un motivo: imita la cámara pequeña, oscura y húmeda que la reina excavaría en el suelo, y te deja verla sin abrir nada. Una reina funda mejor en un tubo que en cualquier formicario, por bonito que sea.
El material: tubo, agua y algodón
HUAZIZ 50 tubos de ensayo de plástico 16 x 150 mm con tapón
Tubos de plástico de 16 x 150 mm, la medida estándar para reinas de Messor y Lasius. Con 50 tienes repuestos para años.
Steripan algodón hidrófilo 100 g
Algodón hidrófilo sin perfume: hace de tapón húmedo sobre el agua y de cierre seco en la boca del tubo.
Solo necesitas tres cosas. Un tubo de 16 mm de diámetro y 150 mm de largo, que es la medida estándar para reinas de Messor, Lasius y Pheidole (las Camponotus, más grandes, agradecen uno de 18 a 20 mm). Agua del grifo reposada o embotellada sin gas. Y algodón hidrófilo normal, sin perfume ni tratamientos. Compra tubos de sobra: los vas a necesitar para cambiar el de la reina si se ensucia y, más adelante, como depósitos de agua conectados al formicario.
Cómo montar el tubo paso a paso
- Llena un tercio del tubo con agua. Hazlo con el tubo inclinado para no mojar las paredes de la parte seca.
- Empuja un tapón de algodón bien apretado hasta que toque el agua, sin dejar burbujas de aire entre el algodón y el agua. Tiene que quedar húmedo pero firme, para que la reina no pueda escarbar ni mojarse.
- Seca la parte de arriba del tubo con un bastoncillo si ha quedado alguna gota.
- Mete a la reina en la parte seca, acercando la boca del tubo al bote donde la llevas y dejando que entre sola.
- Cierra con un tapón de algodón seco, que deja pasar el aire. Nunca con el tapón de plástico del tubo.
- Tapa el tubo con una tela oscura o cartón y déjalo tumbado en un sitio sin vibraciones ni sol directo.
Consejo de criador: prepara dos tubos a la vez. Si el agua se enturbia, aparece moho o la reina tira el algodón, tendrás uno limpio listo para mudarla sin improvisar.
El tubo dura meses. Cuando el agua baje a menos de un par de centímetros o el algodón empiece a ennegrecerse, coloca un tubo nuevo con la boca abierta pegada a la del viejo, tapa el nuevo para que esté a oscuras y deja el viejo a la luz: la reina se mudará sola en uno o dos días.
Paso 2: la fundación claustral, semanas de espera sin molestar
Una vez dentro del tubo, la reina hace lo que su instinto le pide: poner los primeros huevos y cuidarlos sin salir. En las especies claustrales no necesita comida ni agua fuera de la del tubo. Vive de la grasa acumulada y de los músculos de vuelo, que ya no va a usar y que su cuerpo degrada para alimentar a la primera cría, como describe un estudio de 2023 sobre la fundación de Lasius niger.
El calendario típico es este: los primeros huevos aparecen entre unos días y un par de semanas después, las larvas unas semanas más tarde, y las primeras obreras (las naníticas) nacen entre 4 y 8 semanas después si la temperatura es la adecuada. En Camponotus, el paso de huevo a obrera se va a las 8 a 12 semanas.
Temperatura: el acelerador de la fundación
Neoteck termohigrómetro digital con sonda de 1,5 m y mín./máx.
Termohigrómetro con sonda de 1,5 m y registro de mínima y máxima, para saber a qué temperatura está de verdad el tubo.
Manta térmica 5 W de 15 x 14 cm con regulador
Manta térmica de 5 W y 15 x 14 cm con regulador: calor suave bajo una parte del tubo, nunca bajo todo.
La temperatura es la única variable que controlas de verdad durante la fundación, y es la que más cambia el calendario. Con más calor, la cría avanza más deprisa: en Lasius niger, Kipyatkov y su equipo comprobaron que la primera cría se desarrolla bastante más rápido entre 22 y 27 ºC que entre 17 y 20 ºC. Messor barbarus es más exigente y agradece la parte alta de su rango, hasta 28 ºC; Lasius niger es más flexible y funciona bien a la temperatura normal de una casa en verano.
El problema es que “la temperatura de la habitación” no es la del tubo. Por eso lo primero es medir en el sitio exacto donde está la reina. Un termohigrómetro con sonda te permite dejar el sensor pegado al tubo y leer la pantalla sin moverlo; si además guarda la mínima y la máxima, sabrás si por la noche baja más de lo que crees. Este de Neoteck mide de 0 a 50 ºC con un margen de un grado según el fabricante, tiene 1,5 m de cable y registra ambos valores.
Si la medición se queda corta, la solución es una manta térmica pequeña de baja potencia. La regla de oro: calienta solo una parte del tubo, nunca el tubo entero. Coloca la manta bajo el extremo del algodón o bajo un tercio del tubo, de forma que la reina pueda elegir dónde ponerse y alejar la cría del calor si hace falta. Una manta de 5 W con regulador es suficiente para un tubo o un nido pequeño; empieza en la posición más baja y ajusta mirando el termómetro durante un par de días.
Consejo de criador: nunca pongas el tubo al sol ni sobre un radiador. El plástico y el vidrio concentran el calor y en una tarde de verano el interior puede superar los 40 ºC, suficiente para matar la cría.
Qué no debes hacer durante la fundación
Esta es la sección que más colonias salva. Durante las semanas de fundación:
- No abras el tubo para ver si está bien. Mírala a través del plástico, levantando la tela un momento.
- No la muevas de sitio cada día. Las vibraciones y los cambios de luz la estresan.
- No le metas comida si la especie es claustral, al menos en tu primera fundación. Es cierto que un estudio de 2023 comprobó que las reinas de Lasius niger alimentadas cada semana con grillo crían más obreras, pero los investigadores limpiaban la cámara con regularidad para evitar infecciones. Sin esa rutina, la comida se enmohece y te obliga a abrir el tubo.
- No la mires con linterna cada pocas horas. Una vez al día, o mejor cada pocos días, es más que suficiente.
- No te asustes si se come algún huevo. Las reinas reciclan huevos cuando se estresan o cuando van justas de reservas; es normal en pequeña cantidad.
Si pasan dos meses con temperatura correcta y la reina no ha puesto ni un huevo, lo más probable es que no esté fecundada. Si pone pero la cría no avanza, revisa la temperatura antes que cualquier otra cosa.
Paso 3: las primeras obreras y la primera comida
Cuando nacen las primeras naníticas, la colonia cambia de fase. Las obreras empiezan a salir hacia la boca del tubo buscando comida, y a partir de aquí sí hay que alimentarlas. Las cantidades son diminutas: una colonia de cinco obreras come lo que cabe en la cabeza de un alfiler.
La regla general para todas las especies es ofrecer dos tipos de comida por separado: azúcar para la energía de las obreras y proteína para que la reina siga poniendo y las larvas crezcan. Con una colonia en tubo, la comida se deja en la boca del tubo, sobre un trocito de papel de aluminio o de plástico, para poder retirarla sin tocar el algodón.
Azúcares: la energía de las obreras
Anthouse Blue Sugar, néctar para hormigas 50 ml
Néctar listo para usar (63 % de azúcar y 5 % de proteína según el fabricante); una gota basta para una colonia pequeña.
Acual 30 pipetas de transferencia de 3 ml
Pipetas de 3 ml para poner gotas pequeñas de líquido sin mojar el algodón ni ahogar a las obreras.
Sirve agua con azúcar, miel diluida o un néctar preparado para hormigas. Lo importante es la forma de darlo: una gota pequeña, nunca un charco. Las obreras naníticas se ahogan con facilidad en una gota grande y el líquido que empapa el algodón seco de la boca se convierte en un foco de moho.
Un néctar comercial tiene la ventaja de que no fermenta tan rápido como el agua con azúcar casera y lleva algo de proteína. Este de Anthouse declara un 63 % de azúcar y un 5 % de proteína. Para dosificar, una pipeta de plástico te permite dejar una gota del tamaño exacto que quieres sin mancharlo todo.
Proteína: lo que hace crecer a las larvas
AF gusanos de la harina (tenebrios) deshidratados 175 g
Tenebrios deshidratados (52 % de proteína según el fabricante) que se trocean al tamaño de la colonia.
WOLMIK juego de 2 pinzas romas de 16 cm (recta y curva)
Pinzas romas de 16 cm, recta y curva, para dejar y retirar comida sin meter los dedos en el tubo.
Sin proteína no hay larvas grandes ni nuevas obreras. La fuente clásica son los insectos: trozos de grillo, mosca de la fruta o gusano de la harina. Si usas insectos que has cazado tú, las fichas de cría recomiendan hervirlos o congelarlos antes para eliminar parásitos y pesticidas. La opción más cómoda para una colonia pequeña son los insectos deshidratados, que se guardan meses y se trocean según haga falta.
Estos tenebrios deshidratados declaran un 52 % de proteína. Con una colonia de pocas obreras, un trozo del tamaño de una obrera cada tres o cuatro días es suficiente; si lo dejan intacto después de 24 horas, retíralo. Para manejar trozos tan pequeños necesitas pinzas, y mejor romas que de punta afilada, para no dañar a ninguna obrera si alguna se agarra a la comida.
El caso de Messor: semillas
Anthouse mezcla de semillas tipo I para hormigas granívoras 50 g
Mezcla de semillas para hormigas granívoras; el fabricante la indica para Messor barbarus, Messor capitatus y Tetramorium.
Las Messor son granívoras: recogen semillas, las guardan en cámaras que funcionan como graneros y las trituran para alimentar a las larvas. Aun así, también necesitan algo de proteína animal, sobre todo cuando hay mucha cría.
Puedes darles semillas de alpiste, mijo, lino o sésamo sin tostar ni salar (en el estudio citado más arriba, entre las semillas pequeñas preferían claramente el alpiste), o una mezcla preparada para hormigas granívoras como esta de Anthouse, que su fabricante indica para Messor barbarus, Messor capitatus y Tetramorium. Pon pocas cada vez: la colonia las almacena, y si hay más de las que puede gestionar, las que se humedecen germinan o se enmohecen dentro del nido.
Paso 4: da espacio sin perder obreras: zona de forrajeo y antifugas
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Áreas de forrajeo para hormigueros →Con una docena de obreras, la boca del tubo se queda pequeña. La colonia necesita un espacio para salir a buscar comida y tirar la basura sin que esa basura acabe junto a la cría. Ese espacio es la zona de forrajeo, y con ella llega la pregunta que todo criador se hace alguna vez: ¿por dónde se escapan?
Dos formas de dar espacio sin mover el tubo
- El tubo dentro de una caja. Coloca el tubo abierto dentro de una caja de plástico transparente con tapa ventilada. Las obreras salen del tubo a la caja, y en la caja pones la comida y el agua. Es la forma más barata y la que usan muchos criadores durante el primer año.
- El tubo conectado a una caja de forrajeo. Algunas cajas de forrajeo para hormigueros traen una conexión para un tubo de ensayo o un tubo flexible. Es más limpio y la caja te servirá después para el formicario.
En los dos casos, la reina y la cría se quedan en el tubo, a oscuras, y la caja recibe la luz normal de la habitación.
La barrera antifugas
Materialix aceite mineral de grado alimentario 250 ml
Aceite mineral de grado alimentario para untar en capa fina en las paredes: las obreras resbalan y no pueden trepar.
Las hormigas trepan por casi cualquier superficie, incluido el plástico liso. La barrera antifugas es una franja en la parte alta de las paredes de la caja sobre la que resbalan. Las opciones más usadas son:
- Fluon (una suspensión de PTFE, el material del teflón): es la más eficaz y dura meses, pero es difícil de conseguir en España.
- Aceite mineral o de parafina en capa muy fina: fácil de encontrar, funciona bien con especies de tamaño medio y hay que renovarlo cada pocas semanas porque se ensucia con polvo.
- Talco disuelto en alcohol: se pinta, el alcohol se evapora y deja una capa de polvo. Barato, pero se desprende con la humedad.
Con aceite mineral, moja un bastoncillo o un trozo de papel de cocina y pásalo por una franja de unos 3 cm justo debajo del borde, sin que gotee. Un aceite de grado alimentario como este no desprende olores ni vapores en un espacio cerrado. Para especies diminutas como Pheidole, además, revisa que la tapa ajuste sin rendijas: ninguna barrera sirve si hay un hueco por donde pasar.
Paso 5: cuándo pasar la colonia del tubo al formicario
La pregunta más repetida del hobby tiene una respuesta sencilla: cuando el tubo se queda pequeño, no antes. Las fichas de cría de Messor barbarus, como la de BRUMA Ants, coinciden en mantener la colonia en el tubo hasta que tenga entre 20 y 40 obreras. Es una regla práctica de criadores, no un dato científico, pero funciona. Las señales de que ha llegado el momento son:
- La cría ocupa buena parte de la zona seca del tubo.
- El agua del depósito se acaba y no quieres molestarlas con otra mudanza de tubo.
- El algodón está sucio o con moho y la colonia ya es lo bastante grande para mudarse sola.
Mudar antes de tiempo es peor que tarde. Un formicario grande con pocas obreras deja cámaras vacías que acumulan humedad y moho, y la colonia se siente expuesta. Muchas colonias ignoran el nido nuevo y se quedan en el tubo durante semanas, y eso es buena señal: significa que todavía no lo necesitan.
Qué formicario elegir para una colonia joven
Anthouse hormiguero acrílico con humidificador tipo seta 9 x 5 cm
Nido acrílico de 9 x 5 cm con depósito de humedad tipo seta y zona de forrajeo con tapa, pensado para reinas y colonias pequeñas.
Para una primera colonia, el formicario tiene que cumplir tres cosas: ser pequeño, tener un sistema de humedad que no obligue a abrirlo y dejar ver el interior. Los materiales más habituales son el acrílico (transparente, fácil de limpiar), el hormigón celular tipo Ytong (absorbe y reparte la humedad, se puede tallar) y la arena entre dos placas (las hormigas excavan sus propias galerías, muy natural pero más difícil de mantener con la humedad correcta).
Para dar el salto desde el tubo, un nido de este tamaño es lo más sensato. Este de Anthouse mide 9 x 5 cm, es de acrílico, lleva un depósito de agua con un sistema de humedad tipo seta que mantiene la humedad durante semanas y trae su propia zona de forrajeo con tapa. Cuando la colonia lo llene, pasarás a un formicario más grande o a un sistema modular que se amplía por piezas.
Cómo hacer la mudanza sin forzarla
La forma que menos estresa a la colonia es dejar que decida ella:
- Conecta el tubo al nido nuevo o colócalo abierto en su zona de forrajeo.
- Oscurece el nido nuevo (tapándolo) y deja el tubo a la luz, sin la tela.
- Si tienes calor, ponlo bajo una parte del nido nuevo, no bajo el tubo.
- Espera. Puede tardar horas o semanas. Las obreras exploran primero y luego trasladan la cría y, por último, a la reina.
Nunca sacudas a la reina dentro del nido nuevo ni abras el tubo a la fuerza. Si pasan varias semanas y no se mudan, casi siempre es porque el nido nuevo está demasiado seco, demasiado húmedo o demasiado grande.
El agua y el néctar dentro del formicario
Anthouse pack de 3 bebederos de 1 ml para hormigueros
Bebederos de 1 ml con rejilla: las obreras beben sin riesgo de ahogarse y no necesitan algodón.
En el tubo, el agua venía del depósito. En el formicario, el nido tiene su propio sistema de humedad, pero las obreras necesitan además un punto de agua para beber en la zona de forrajeo. Un bebedero con rejilla evita que se ahoguen y que el agua empape la caja. Estos de Anthouse son de 1 ml, funcionan por gravedad y no necesitan algodón; con un pack de tres puedes tener uno de agua y otro de néctar a la vez.
Paso 6: revisa la colonia sin molestarla
Vicloon lupa de mano 10x con lente de 75 mm
Lupa de mano de 10 aumentos con lente de vidrio de 75 mm para ver huevos, larvas y pupas sin abrir nada.
A partir de aquí la rutina es sencilla: comida dos o tres veces por semana, retirar restos, vigilar la humedad y la temperatura y observar. La observación tiene su técnica: la colonia tolera bien que mires, pero no que la iluminen fuerte ni que la muevas.
Una lupa de mano te deja ver huevos, larvas y pupas a través del plástico sin abrir nada, y te avisa a tiempo de los problemas que se ven antes con aumento: moho blanco en el algodón, ácaros como puntos claros moviéndose sobre la comida, o larvas que no cambian de tamaño en semanas. Esta de 10 aumentos, con lente de vidrio de 75 mm, cubre todo el tubo de un vistazo.
Revisa también el depósito de agua del nido y la barrera antifugas una vez por semana. La mayoría de las fugas no ocurren porque la barrera falle, sino porque alguien la ensució con la mano al poner la comida.
El primer invierno: hibernación o diapausa
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Hibernación y ciclo anual de las hormigas →Las hormigas de clima templado no están activas todo el año. En otoño, la colonia reduce la actividad, la reina deja de poner y las larvas dejan de crecer. Es la diapausa, y en las especies que la necesitan, saltársela acorta la vida de la reina y desordena el ciclo de la colonia.
| Especie | ¿Necesita invierno? | Temperatura | Meses | Qué hacer |
|---|---|---|---|---|
| Messor barbarus | Sí, suave | 10-15 ºC | De diciembre a febrero | Un sitio fresco de la casa (trastero, galería, habitación sin calefacción) suele bastar |
| Lasius niger | Sí, frío | Entre 5 y 8 ºC, sin helar | De octubre a marzo | Nevera de vinos o un lugar exterior protegido del sol y la helada |
| Pheidole pallidula | Recomendable desde el segundo año | Fresco, sin helar | Invierno | El primer año puede pasarlo a temperatura ambiente |
| Camponotus cruentatus | Sí | En torno a 15 ºC | De finales de noviembre a principios de marzo | Igual que Messor, sin calefacción |
Las cifras de la tabla salen de las fichas de cría (MessorCast para Messor, AntsDavey para Camponotus), salvo la de Lasius niger, que tiene respaldo científico: un estudio finlandés con 280 reinas comprobó que invernar a 2 ºC hacía morir más obreras que a 7-8 ºC, aunque a las reinas solas no les afectaba. Pasarse de frío no protege a la colonia.
El paso al invierno y la vuelta a la actividad tienen que ser graduales, en tres momentos:
- Entrada, a mediados de otoño: deja de dar calor, reduce la comida y, cuando la colonia esté quieta, llévala al sitio fresco.
- Durante la diapausa: no necesita comida, pero sí agua. Comprueba el depósito una vez al mes.
- Salida, en primavera: sácala poco a poco al calor, espera a que vuelva la actividad y empieza de nuevo con cantidades pequeñas de comida.
Errores comunes de criadores novatos
Casi todas las colonias que se pierden el primer año caen por uno de estos motivos. Ninguno es mala suerte:
- Abrir el tubo durante la fundación para “ver si está bien”. Es la causa número uno de reinas que se comen la cría o dejan de poner.
- Comprar un formicario grande antes de tener colonia. Cámaras vacías, humedad acumulada, moho y una colonia que se niega a mudarse.
- Dar demasiada comida. Los restos se pudren en uno o dos días y atraen ácaros. Siempre poco, siempre retirando lo que sobra.
- Poner el tubo al sol o sobre una fuente de calor. Un solo día de sobrecalentamiento puede acabar con toda la cría.
- Calentar el nido entero. Sin una zona más fresca, la colonia no puede regular la temperatura de la cría por sí misma.
- Olvidar la barrera antifugas o ensuciarla con los dedos. Una fuga de obreras naníticas puede dejar a la reina sola.
- Mezclar reinas. Salvo especies que lo toleran de forma natural, dos reinas en el mismo tubo acaban peleando.
- Saltarse el invierno en especies que lo necesitan, por miedo a que la colonia no despierte.
- Soltar la colonia en el campo cuando te cansas de ella. Si la especie es autóctona, altera las poblaciones locales; si es exótica, es exactamente como empieza una invasión.
El calendario del primer año con una colonia de Messor barbarus
Para que tengas una idea realista de los tiempos, este es el primer año típico de una reina de Messor barbarus capturada tras un vuelo de otoño y mantenida con un poco de calor:
| Momento | Qué pasa en la colonia | Qué haces tú |
|---|---|---|
| Octubre | La reina, recién capturada, pone los primeros huevos | Tubo montado, a oscuras, a 21-28 ºC; no abrir |
| Noviembre | Huevos y primeras larvas | Medir la temperatura; esperar |
| Diciembre a febrero | Diapausa suave: poca o ninguna actividad | Retirar el calor y llevar el tubo a 10-15 ºC |
| Marzo | La colonia se reactiva y la cría vuelve a crecer | Volver al calor poco a poco |
| Abril | Nacen las primeras naníticas | Primeras semillas y una gota de néctar en la boca del tubo |
| Mayo a julio | La colonia pasa de unas pocas obreras a varias decenas | Zona de forrajeo con antifugas, proteína dos veces por semana |
| Agosto a septiembre | 20 a 40 obreras o más; el tubo se queda pequeño | Mudanza al primer formicario |
Con temperatura constante y sin diapausa en el primer invierno, algunas reinas sacan obreras antes de Navidad. Ninguno de los dos calendarios es un error: lo que no funciona es cambiar de plan cada semana.
Por dónde seguir
Con la reina en su tubo y el material de la fundación en casa, ya tienes lo necesario para los próximos meses. Lo siguiente depende de tu especie y de lo rápido que crezca la colonia:
- Si has elegido Messor, lee sus cuidados específicos en la sección de especies de Messor.
- Cuando la colonia se acerque a las 20 obreras, compara modelos en formicarios y nidos.
- Antes del primer invierno, repasa hibernación y ciclo anual.
- Si algo va mal (moho, ácaros, una reina que no pone), busca el síntoma en errores comunes y glosario.
Y si tienes dudas sobre una especie concreta antes de capturarla o comprarla, empieza por la ficha de Messor barbarus en AntWiki, la enciclopedia de referencia sobre hormigas.
Fuentes consultadas
Las cifras de esta guía salen de estas fuentes. Las fichas de cría son de tiendas o webs de aficionados y recogen práctica de criadores, no estudios; se indican como tales.
Normativa
- Real Decreto 630/2013, por el que se regula el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. BOE.
- Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, artículos 54 y 64. BOE.
Estudios científicos
- Gómez, C. y Abril, S. (2012). Nuptial flights of the seed-harvester ant Messor barbarus in the Iberian Peninsula: synchrony, spatial scale and weather conditions. Myrmecological News, 16: 25-29.
- Heredia, A. y Detrain, C. (2005). Influence of seed size and seed nature on recruitment in the polymorphic harvester ant Messor barbarus. Behavioural Processes, 70(3): 289-300.
- Keller, L. y Genoud, M. (1997). Extraordinary lifespans in ants: a test of evolutionary theories of ageing. Nature, 389: 958-960.
- Kipyatkov, V. E., Lopatina, E. B., Imamgaliev, A. A. y Shirokova, L. A. (2004). Effect of temperature on rearing of the first brood by the founder females of the ant Lasius niger. Journal of Evolutionary Biochemistry and Physiology, 40(2): 165-175.
- Haatanen, M.-K., van Ooik, T. y Sorvari, J. (2015). Effects of overwintering temperature on the survival of the black garden ant (Lasius niger). Journal of Thermal Biology, 49-50: 112-118.
- Kramer, B. H., Schaible, R. y Scheuerlein, A. (2016). Worker lifespan is an adaptive trait during colony establishment in the long-lived ant Lasius niger. Experimental Gerontology, 85: 18-23.
- Szabó, N., Nagy, J. y Tartally, A. (2023). Claustral colony founding is limited by body condition: experimental feeding increases brood size of Lasius niger queens. Biological Journal of the Linnean Society, 142(4): 397-401.
Bases de datos y referencias
- AntFlights: registro público de vuelos nupciales por especie.
- AntWiki: enciclopedia de referencia sobre hormigas.
Fichas de cría
- MessorCast: ficha de cría de Messor barbarus.
- BRUMA Ants: ficha de cría de Messor barbarus.
- AntMeUp: ficha de cría de Messor barbarus.
- AntKeepers: ficha de cría de Lasius niger.
- AntsDavey: ficha de cría de Camponotus cruentatus.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive una reina de hormiga?
+
Mucho más de lo que la gente imagina. Una reina de Lasius niger mantenida en cautividad vivió casi 29 años, la vida adulta más larga documentada en un insecto. Lo normal en casa es que una reina bien cuidada viva más de una década, mientras que sus obreras viven de unos meses a unos pocos años.
¿Se puede tener una colonia de hormigas sin reina?
+
Se puede tener un grupo de obreras, pero no una colonia. Sin reina nadie pone huevos fértiles de obrera, así que el grupo envejece y desaparece en semanas o meses. Por eso esta guía parte siempre de una reina fecundada, y por eso conviene desconfiar de cualquier kit que no diga claramente que la incluye.
¿Es legal criar hormigas en España?
+
Depende de la especie y de cómo la consigas. La Ley 42/2007 prohíbe tener, transportar o vender las hormigas del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, como la argentina o la roja de fuego. Para las autóctonas, su artículo 54.5 prohíbe con carácter general capturar y poseer fauna silvestre, salvo en los supuestos que regulen el Estado o tu comunidad autónoma: pregunta allí antes de recoger reinas. Y nunca sueltes una colonia en el campo.
¿Cuánto tarda una reina en tener sus primeras obreras?
+
Entre 4 y 8 semanas en las especies de iniciación, si el tubo está entre 21 y 28 grados. Con menos calor el desarrollo se alarga, y una reina de Messor que funda en otoño puede no sacar obreras hasta la primavera. Las Camponotus son más lentas: de 8 a 12 semanas desde el huevo.
¿Qué comen las hormigas en un hormiguero?
+
Dos cosas: azúcares para la energía de las obreras (néctar, agua con azúcar o miel diluida) y proteína para que crezcan las larvas (trozos de insecto). Las Messor añaden semillas, que almacenan y trituran. Siempre en cantidades pequeñas y retirando los restos antes de que se estropeen.
¿Qué hormiga es mejor para principiantes?
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Messor barbarus si vives en la península y quieres ver crecer la colonia rápido con algo de calor, y Lasius niger si prefieres una especie que tolera la temperatura normal de una casa. Las dos fundan sin comer, son autóctonas y aguantan bien los errores típicos del primer año.
¿Hay que dar de comer a la reina durante la fundación?
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No es necesario si la especie es claustral, como todas las de esta guía: la reina vive de sus reservas y de sus músculos de vuelo. Un estudio de 2023 con Lasius niger comprobó que darle grillo cada semana aumenta su primera cría, pero exige limpiar la cámara a menudo. Para empezar, es más seguro no alimentarla.
¿Las hormigas necesitan luz?
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No. El nido debe estar a oscuras o en penumbra, porque la luz directa las estresa y la del sol calienta el tubo hasta niveles peligrosos. La zona de forrajeo puede recibir la luz normal de la habitación. Si quieres observar, tapa el nido con una tela o cartulina y levántala solo un momento.
¿Qué hago si la reina no pone huevos?
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Primero, comprobar que está fecundada (sin alas no es garantía) y que el tubo está entre 21 y 28 grados. Una reina recién capturada puede tardar días o semanas en poner, y en otoño puede esperar a la primavera. Si pasan dos meses con calor y sin un solo huevo, lo más probable es que no se fecundara.
Escrito por Equipo de ImperioHormiga. Contrastamos cada dato con estudios científicos, normativa oficial y fichas de cría, y lo citamos junto a su fuente. Los productos solo aparecen cuando resuelven un paso concreto del cuidado.Así elaboramos cada artículo.









